
Vivir al margen de la ley, tomar caminos clandestinos para atravesar fronteras, decidir emigrar desde la desesperanza, la frustración, huyendo de la pobreza y desprovistos de vías legales para moverse de un país a otro, puede ser exactamente el camino directo para ser víctima de grupos inescrupulosos de delincuencia organizada que se dedican a traficar con vidas humanas las cuales se reducen a mercancías lucrativas que hacen de esta práctica uno de los delitos más abominables dentro de la gama de los ilícitos que se cometen en este mundo globalizado.
Sin lugar a dudas, el migrante parte hacia una vida completamente desconocida, lleno de incertidumbres y decididos a no mirar atrás, movidos por el ímpetu de encontrar una mejor forma de vida se hacen presas de estos grupos que ofrecen conducirlos hacia su destino final, que le proporcionan documentación falsa y alojamiento mientras dura la travesía, a cambio de, en la mayoría de los casos, dinero, sin embargo en el largo trayecto que se debe recorrer para evadir los controles policiales y penetrar las fronteras de manera irregular, otros precios se pagan trayendo como consecuencia muerte, abuso sexual, trabajo forzoso y servidumbre por deudas, realidades a las que se enfrenta el migrante que decide emprender un camino bajo las sombras de la ilegalidad.
Por la naturaleza misma de la actividad de traficar con seres humanos, las víctimas adolecen de todo tipo de protección, muchos son abandonados en el trayecto sin recursos económicos, otros se ahogan en los ríos y mares que atraviesan con los contrabandistas pues las embarcaciones que usan para esos traslados son realmente precarias, otros mueren asfixiados en los traslados por vía terrestre, son abusados sexualmente, y en muchos casos simplemente desaparecen y nunca más se vuelve a saber de ellos.

De acuerdo al portal de noticias Telemundo “…Según la Organización de Naciones Unidas, todos los países del mundo registran casos de trata, y cada 30 de julio se celebra el día mundial contra la trata de personas para conmemorar a las víctimas que sufren este flagelo. En su último informe bianual, de 2020, la institución denunció que cerca de 50,000 personas fueron víctimas de trata en 148 países.
“Se estima que al menos 25% de los casos son personas migrantes. Es altísimo, y hay víctimas que no están siendo detectadas”, afirma Mario Cordero, titular del Área de Crimen Organizado y Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés). Linares Albinson. “Te matan, te secuestran, te violan”: víctimas de trata denuncian los peligros que corren en México”. www.telemundo.com
La trata de personas y la inmigración ilegal son problemas complejos que afectan a millones de personas en el mundo. Antes de tomar la decisión de emigrar es crucial reflexionar sobre los riesgos involucrados y considerar las alternativas disponibles. Hay que buscar información, entender de que manera se puede resguardar la integridad personal y de la familia, no arriesgarse confiando en la buena suerte y menos poner la vida propia en manos de terceros que ofrecen alternativas al margen de la ley.
Cada día son más las medidas adoptadas por los gobiernos del mundo tendientes a garantizar una inmigración segura, controlada y organizada. Hoy por hoy existe mayor sensibilidad en cuanto a la importancia de reunificar a las familias, ofrecer opciones, otorgar permisos de viajes y estadías aunque sea temporales en los países receptores de inmigrantes. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la realidad es que muchos siguen arriesgando sus vidas en manos de traficantes sin escrúpulos.
Es vital que quienes consideren emigrar ilegalmente piensen en las posibles consecuencias y peligros de tal decisión. La trata de personas convierte sueños en pesadillas, atrapando a individuos en situaciones de explotación y abuso. Reflexionar antes de actuar y optar por vías legales puede marcar la diferencia entre la esperanza y el sufrimiento.
Emigrar ilegalmente nunca debe ser el camino, solo así podremos asegurar un futuro más seguro y digno para todos.
María de Lourdes Fragachan
PSA Worldwide
